¿En qué momento nos damos cuenta que la persona que está a tu lado es la pareja para toda la vida? ¿Cuándo podemos afirmar que hemos “encontrado” al ser que hará de nuestras vidas una maravilla (lo malo también está incluido)?, ¿cómo lo reconocemos?, ¿Cómo hacemos eso? Esas preguntas solían hacerse mis amigas, y yo siempre les decía lo mismo, que nadie sabe el momento en el que ocurrirá, solo pasa y para que pase deben haber señales, de cualquier tipo, a veces disfrazadas de miradas, de sonrisas, de acciones, de detalles, de palabras o de amigos.

Luego de haber dado el primer paso, lo demás debería ser fácil, al menos eso era lo que pensaba. Supuse que decidir comprometerme para siempre con alguien era lo único que necesitaba, pues cometí una gran equivocación, pero ¿quién no se ha equivocado? Estoy segura que nadie, lo que te hace diferente es darte cuenta que la situación no es fácil, al contrario es complicada y lo es porque hay un camino bien largo el que debes recorrer para lograr estabilidad en la relación. Todo se vuelve más íntimo, dejas de pensar solo en ti y lo haces porque ahora compartes metas, sueños, alegrías, penas, risas, llantos y en el futuro compartirás gastos, responsabilidades, otras metas y muchas ganas de ser feliz.

Empecé con esta introducción porque creo que nosotros elegimos, del mismo modo que cuando eliges con quien compartir tu vida, que productos o que empresas permanecerán en nuestras vidas incondicionalmente. Utilizamos las mismas señales y lo hacemos porque desde siempre hemos elegido marcas por sus características, por lo que significan esas características y eso dependerá de lo que buscamos como consumidores. Hay muchas marcas emblema que explican cómo se puede fidelizar emocionalmente al consumidor, así como cuando sabemos que persona es la indicada, estas marcas han logrado ir mas allá de la función principal del producto, se han metido en el corazón de los consumidores y no solo lo han hecho con la calidad del producto, han entendido nuestro mensaje utilizando nuestro mismo lenguaje y nuestras mismas formas de expresión. Así como no es fácil lo que viene después de comprometerse con una persona, las marcas tienen el mismo trabajo duro porque tienen que lograr que el consumidor vaya más allá de la primera impresión, deben hacer que este tenga la seguridad que la marca a la que están accediendo es mejor que las demás y para lograr eso tendrán que demostrar que los hace diferentes y únicos. El consumidor tiene que sentir que no hay otra igual.

Una de las marcas más conocidas que ha logrado ese feeling con sus consumidores es Inca Kola, al igual que D´Onofrio, clásicos ejemplos peruanos. Estas marcas siguen manteniendo liderazgo en el mercado porque han ido evolucionando con el tiempo, han ido adoptando formas que satisfacen a sus consumidores cada vez más exquisitos y lo han hecho bien porque han ido cambiando al mismo tiempo que ellos. De la misma forma que compartes sueños, risas, alegrías, penas y metas con la pareja, lo mismo compartimos con las marcas; cuando deciden cambiarle el empaque o cuando deciden sacar nuevos helados, en el caso de D´Onofrio, el éxito dependerá de cuan enfocados estén estos cambios en sus principales consumidores, ya que comparten sentimientos y por ende,  esos cambios les van a afectar también. Las marcas tienen en sus manos el poder de conquistar a cualquier tipo de consumidor, la pregunta es ¿cómo se dan cuenta que consumidor será su consumidor para toda la vida?


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