Motivo de la presentación de Jorge Luis Linares, Director del Área de Neurociencias en la UPCH, en APEM, les expongo mi análisis en base a lo que podemos rescatar de esta ciencia que exige ser 50% Marketing y 50% Neurociencia (sin variación en las proporciones). Les expongo, entonces, el análisis de los beneficios de esta nueva área en base a reconocer a la marca como persona, interactuar con el consumidor e identificarse con la marca.

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Marca como persona

El Neuromarketing es una ciencia multidisciplinaria, afirma Linares, pues recopila la ayuda de muchas otras ciencias (no solo Neurociencias, sino Psicología, Sociología, etc.). Por tanto, se basa en el estudio del cliente como humano (no un ser lleno de circuitos eléctricos). Ante ello, debemos rescatar la supuesta existencia de un cerebro reptiliano, según Linares basado en una teoría desfasada, el cual no toma decisiones. Las acciones del ser humano se basan en el aprendizaje y, por tanto, la marca deberá adquirir esta cualidad para su desempeño: aprender para crecer.

Interacción con la marca

Como mencioné en el primer párrafo, el Neuromarketing es una ciencia conjunta entre las Neurociencias y el Marketing en igual proporción. Conocer del consumidor implica saber cómo dirigirse a él. Hoy en día, eso significa interactuar con él. ¡Descubramos cualidades del producto a tiempo real! Recordemos que la memoria es frágil. Linares reclama que el Neuromarketing no implica leer pensamientos del cliente; eso no existe (sí lo sabía, pero ¿Quién sabe, no?).

Identificación con la marca

El expositor reclama la incidencia en la oxitocina y en otros elementos que activar placer, amor y otros sentimientos positivos. En cambio, sugiere estudiar las reacciones ante estímulos opuestos, identificar las defensas. En base a ello, podremos generar empatía con el consumidor; sí, identificación con la marca. Reconozcamos, además, que no existe un cerebro reptiliano (en todo caso, cerebelo) y que este no toma decisiones, sino lo hace el cortex prefrontal. En resumen, no podemos activar un estímulo en el consumidor para que nos compre inmediatamente, debemos desarrollar identificación con él, pertenecer a su hábitat natural, su estilo de vida.

Cada nueva área nos ayuda a entender mejor el comportamiento del consumidor. Ser marketero y desconocer del día a día del consumidor es cáncer para el producto. Pregúntese cómo usa el producto, qué siente cuando lo usa, porqué (5 bis) lo usa. Espero les haya gustado el post. ¿Les molestaría decirme cómo el post los ha hecho sentir? Gracias! Compartan y comenten.


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